MANDATO E HIPOTECA PARA GARANTIZAR DEUDA AJENA
Una adulta mayor con el ánimo de ayudar a un familiar accedió a hipotecar su porción de propiedad en un bien inmueble.Ante el no pago del capital de la deuda, el acreedor inició proceso ejecutivo por una cuantiosa suma contra “los deudores” y procedió a embargar todos los bienes inmuebles de propiedad de la señora que hizo el favor, bienes estos que en conjunto generaban la renta con la que ella vivía y que a su vez eran su única fuente de ingresos.

La señora en comento otorgó poder al director de la firma “Táctica Jurídica” con el propósito de evitar la venta forzada de la totalidad de su patrimonio.

Contestada la demanda y después de un fuerte debate probatorio la señora Juez de Primera Instancia ordenó el remate en publica subasta no solo de la porción del predio hipotecado sino de la totalidad de los bienes de la aludida poderdante.

Apelada la sentencia y previa argumentación basada en el régimen jurídico del contrato de mandato y el de hipoteca concatenados con las pruebas de la contención, el Honorable Tribunal Superior de Bucaramanga revocó el fallo de primer grado, ordenó el desembargo de los bienes injustamente cautelados (todos, excepción de la porción hipotecada) y condenó a la parte ejecutante el pago de perjuicios que se hubieran podido causar con las medidas cautelares revocadas.